Archivo de la etiqueta: democracia

Compartir

Los patriotas de 1810, cuando dieron el primer grito de libertad, sabían que la tarea debía continuar más allá de la Declaración de la Independencia lograda en 1816.

Luego de mucho esfuerzo, le dieron a la Argentina una organización institucional de avanzada para la época. La democracia nacía en nuestro país, con una Constitución Nacional, mucho antes que en otros.

EEUU y un puñado de naciones avanzaban en este mismo sentido, mientras que en otros continentes recién se estaban desprendiendo de un sistema feudal, autoritario, y colectivista, que había colocado a las grandes mayorías populares en la pobreza, durante los últimos dos mil años. Europa, África y Asia, eran un claro ejemplo de esto, soportando guerras imperiales o monárquicas, donde el pueblo solo obedecía, era cosificado y puesto al servicio de los poderosos, y se lo esquilmaba con la imposición de impuestos impagables.

Por supuesto que aquella democracia Argentina era defectuosa vista con ojos contemporáneos; sin embargo, fue un gran avance para la época.

¿O no era también defectuosa la democracia griega, inventada hace más de 2.500 años, en la que los derechos solo pertenecían a los ciudadanos, y no se extendían al resto del pueblo en general ? Sin embargo, el gran invento griego fue de avanzada en aquel momento.

Que quede claro. El colectivismo se impuso a la democracia durante más de 2.000 años, y fue recién con la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, que se generalizó una organización política de este tipo, en la que los derechos humanos ocuparon un lugar central.

La democracia del 53 fue evolucionando, mejorando, y los derechos de unos pocos se fueron ampliando cada vez más, sancionándose la Ley Saenz Peña o el derecho al voto femenino varios años después.

Sarmiento decía que de la democracia y de la civilización no se vuelve. Y se preguntaba: ¿Qué pueblo ha sido demócrata en el sentido moderno y después se puso a fundar monarquías y aristocracias? Tenía razón en parte. Sin embargo, esa visión “fukuyamista” de Sarmiento se chocó con el nazismo, el fascismo, y los golpes de estado, amenazas modernas de la democracia liberal.

Y nuestro país los sufrió a todos ellos.

Seis quiebres institucionales (1930, 1943, 1955, 1962, 1966, 1976), y por lo menos cinco intentos frustrados realizados con anterioridad (1874, 1880, 1890, 1893 y 1905), son pruebas elocuentes de que culturalmente nuestra sociedad no tenía arraigada la defensa del sistema democrático.

De esta situación hemos sido responsables todos como integrantes de la sociedad y de la vida política, por más que algunos sectores busquen demonizar a otros para intentar liberarse de responsabilidad, en un claro mensaje de “yo no fui”.

En cada uno de los golpes hubo víctimas y victimarios de todos los colores políticos.

Lo positivo es que a partir de 1983 y en adelante, la Argentina ha aprendido, y decidido, que quiere vivir en democracia, pues hasta esa fecha, las soluciones frente a malos gobiernos se buscaban en quebrantos al sistema democrático e institucional y no en ejercitar la democracia produciendo los cambios dentro del funcionamiento del sistema.

Este aprendizaje social, que se manifiesta con claridad a partir de 1983, debemos fortalecerlo todos los días, para consolidar y tener una “democracia para siempre”.

Recuerdo las palabras de Raúl Alfonsín en la esquina de San Martín y Las Heras, días antes de ganar las elecciones del 83, convocando a una nueva Argentina de “demócratas”. Sin dudas que sabía que debía producirse un gran cambio cultural para consolidar el sistema.

Cualquier observador, dentro de 100 o 200 años, podrá decir que “nuestra democracia”, la de hoy, también es defectuosa, como la griega o la del 53.

Por ello, debemos avanzar en los desafíos que tenemos por delante, porque en definitiva, la democracia es una condición necesaria, aunque no suficiente para el logro del desarrollo.

Debemos obtener una “democracia con resultados”, y para ello, el sistema republicano debe fortalecerse, ya que es la otra cara de la misma moneda, que comparte con la democracia.

La soberanía popular, la igualdad política, la división de poderes, la periodicidad en las funciones, la publicidad de los actos de gobierno, la responsabilidad de los funcionarios, la rendición de cuentas, y la transparencia, son elementos indispensables en una democracia moderna.

Que un fiscal pueda investigar libremente, y que haya menos corrupción, también fortalece a la democracia.

Como vemos, los desafíos son enormes, salvo que nos conformemos con los resultados que podemos exhibir.

Hace poco sancionamos la ley de primarias y el voto electrónico, mejorando notablemente la democracia hacia el futuro.

Desde esta casa de las leyes, debemos comprometernos a avanzar en la sanción de una Ley de Ética Pública de acuerdo a lo propuesto por el Sr. Gobernador,

y los proyectos existentes en la Cámara de Diputados.

Debemos sancionar una Ley de Transparencia y Acceso a la Información, en sintonía con los proyectos existentes en la Cámara de Senadores.

Debemos hacer cumplir la ley de concursos para acceder y progresar dentro de la Administración Pública, profesionalizando y capacitando cada vez más a nuestro Servicio Público.

Debemos contar con un Sistema Estadístico Provincial, que nos permita tomar decisiones más científicas que políticas, disminuyendo la discrecionalidad y ampliando las posibilidades de aplicar las políticas públicas más correctas.

Para finalizar, quiero citar al escritor Mario Vargas Llosa, quien dijo de de este gran demócrata: “Mandela es el mejor ejemplo que tenemos —uno de los muy escasos en nuestros días— de que la política no es sólo ese quehacer sucio y mediocre que cree tanta gente, que sirve a los pillos para enriquecerse y a los vagos para sobrevivir sin hacer nada, sino una actividad que puede también mejorar la vida, reemplazar el fanatismo por la tolerancia, el odio por la solidaridad, la injusticia por la justicia, el egoísmo por el bienestar general, y que hay políticos, como el estadista sudafricano, que dejan su país, el mundo, mucho mejor de como lo encontraron.

Publicado en Misc | Etiquetado , , , , , , , |
Deja un comentario

Este proyecto de Ley con el objeto de plantear una Reforma Política Integral para la Provincia.

Debemos contar con un sistema institucional más dinámico y que nos represente mejor, en definitiva diseñar un mejor sistema político.
A fin de producir una reforma integral propiciamos la creación de una Comisión Consultiva de Expertos, conformada por ciudadanos destacados junto a distintos expertos en la materia de nivel nacional.

Sigue leyendo

Publicado en Proyectos | Etiquetado , , , , , , |
1 comentario

Te invito a leer un artículo que escribió Luis Rosales, analista político y miembro del Consejo Editorial de 24CON, sobre la crisis institucional vivida en Honduras en los últimos días.

Comparto que nada de lo hecho por José Manuel Zelaya justifica un golpe de estado. La democracia es el mejor sistema político conocido y debemos defenderlo en nuestro país y en cualquier otro en el que corra peligro.

Hago votos desde esta página para que Cuba pueda vivir muy pronto en un sistema democrático que le permita elegir libremente a sus gobernantes.

Sigue leyendo

Publicado en Misc | Etiquetado , , , , , , , |
Deja un comentario

Adrián.

Tu provocación sobre la nota de Tomás Eloy Martínez ha causado en mi el debido resultado por lo que me gustaría hacer la siguiente reflexión, que dejo abierta para el debate y el aporte.

Todo sistema político debería buscar la gobernabilidad, es decir, el equilibrio entre las demandas de la sociedad y las respuestas que da el sistema político a esas demandas.

Por su parte, los actores del sistema (que no son solo los políticos), deberían buscar ese equilibrio con su accionar, y para ello se deben comunicar entre sí, respetando las reglas de juego formales e informales que existen. El respeto a esas reglas es el respeto a las instituciones y sirve para que la actuación de todos sea previsible y llegue a un resultado satisfactorio.

Si se actúa sin respetar las reglas o instituciones será más difícil llegar a obtener un mejor resultado para el equilibrio del sistema, ya que se bajan los estándares de cumplimiento de las mismas, y las instituciones se debilitan.

Si alguien quiere “jugar sucio” porque eso “paga más” en su interés de “ganar el juego”, debemos saber que termina afectando a la gobernabilidad porque no se logra el equilibrio. En consecuencia, es una puesta en riesgo a la democracia misma, que se cuestionará como causa del problema de la falta de equilibrio entre demandas y respuestas.

La democracia y el sistema republicano, van de la mano en este aspecto.

La falta equilibrio o gobernabilidad, da pie a la aparición de líderes “decisionistas”, que se posicionan como solucionadores enérgicos de los problemas sociales, ya que ofrecen soluciones rápidas basadas en sus “deseos” de generar cambios. Como el cumplimiento de las instituciones le impide el logro de sus “deseos”, trata de dejarlas de lado. Esto genera un sistema que es un círculo vicioso. A más decisionismo, menos instituciones, más riesgo de desequilibrio.

Respetando y fortaleciendo las instituciones, existen más garantías de que los actores logren el equilibrio del sistema político. En nuestra región basta con ver el comportamiento de países como Chile, Brasil o Uruguay, y por otro lado el de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Desde que en nuestro país aparecieron líderes decisionistas que arrasaron con todo, se vio afectada la democracia y la república, empobreciéndonos todos cada vez más, y alejándonos del mundo civilizado y avanzado.

Gran parte de las soluciones, pasa por el respeto a la Constitución Nacional y por la participación de la sociedad en la “cosa pública”, para que la política deje de ser de los “profesionales” y sea más de la gente. Cuando la respetamos, nos fue muy bien como país, y cuando dejamos de hacerlo, empezó la decadencia.

Es una simple reflexión y un humilde aporte muy puntual sobre una parte de los aspectos que toca el autor de la nota.    

Publicado en Misc | Etiquetado , , , , |
Deja un comentario

Los argentinos conocemos los perjuicios ocasionados al sistema democrático por las listas sábanas, en las que el prestigio de algún candidato sirve para ocultar la mediocridad de otros integrantes de las listas.

Intentamos sin éxito eliminarlas, pero el kirchnerismo se opuso. Sigue leyendo

Publicado en Proyectos | Etiquetado , , , , , , , , |
Deja un comentario